ES
DescargarDescargar

Por qué la monita eligió la tela y no la comida

Redacción de Miqo · 2 fuentes

Lo que se pensaba antes

A mediados del siglo XX predominaba la idea de que un niño se apega a quien lo alimenta: se creía que el apego surgía de satisfacer la necesidad de comer. De ahí también salían recomendaciones como menos mimos y más rutina.

El experimento se diseñó para comprobarlo directamente. La comida estaba solo en la estructura rígida, mientras que el calor y la suavidad estaban solo en la otra. Si la hipótesis de que el apego nace de la alimentación era correcta, las crías debían preferir la primera.

Tiempo con la figura suave95
Tiempo con la figura de alambre10

La diferencia resultó enorme. Se acercaban a la de alambre solo para comer y regresaban de inmediato. Cuando se asustaban, corrían hacia la suave y se calmaban apretándose contra ella; después se atrevían a explorar la habitación.

Un niño necesita no solo comida, sino también una base segura a la que pueda volver. De ella surge también la capacidad de explorar el mundo.

Lo que esto cambió

El resultado coincidía con las observaciones de niños en instituciones donde la alimentación y la higiene estaban bien organizadas, pero no había adultos cercanos. El desarrollo de esos niños se retrasaba notablemente, y la alimentación por sí sola no podía explicarlo.

En conjunto, estos datos cambiaron las prácticas: en los hospitales se permitió que los padres se quedaran con sus hijos, y en las instituciones infantiles se empezó a procurar que cada niño tuviera un adulto estable, en lugar de cuidadores por turnos.

También hay que decir algo más sobre estos experimentos. Algunos implicaban aislar a las crías durante mucho tiempo, y las consecuencias para los animales fueron graves. Hoy no se permitirían investigaciones así, y ese es otro tema de la historia de la ciencia.

También conviene recordar los límites de trasladar estos resultados. Los monos no son personas, y las conclusiones fueron respaldadas después por otros trabajos, incluidas observaciones de niños y padres. El experimento por sí solo no demostraría nada sobre el apego humano.

También resulta revelador un detalle sobre la exploración de la habitación. Cuando retiraban la figura suave, las crías dejaban de investigar cualquier novedad y se quedaban paralizadas en un rincón. Al devolverla, su curiosidad regresaba con ella, aunque la habitación no hubiera cambiado.

Termina de leer en la app Miqo

1 minuto más y, al final, un quiz. Búscalo en «Relaciones → Tipos de apego»

Código QR para descargar la app Miqo

Apunta aquí con la cámara del móvil para abrir App Store o Google Play.

Fuentes

  1. Los experimentos con madres artificiales de las décadas de 1950-60 mostraron que las crías preferían el confort táctil a la alimentación
  2. los resultados influyeron en la teoría del apego y en las prácticas de cuidado infantil en instituciones