Por qué ahorraban papel
Antes de la reforma postal, el precio de una carta dependía del número de hojas y de la distancia, y una segunda hoja duplicaba el coste. El papel tampoco era barato. Escribir el doble en una sola hoja permitía enviar una carta larga al precio de una corta.
La práctica estaba muy extendida y no se consideraba descuidada. La usaban personas instruidas, incluidos escritores famosos, y los destinatarios la veían como algo normal. Se han conservado muchas cartas de este tipo, que parecen una densa cuadrícula de letras.
Leerlas es más fácil de lo que parece. Tus ojos aprenden bastante rápido a seguir una dirección e ignorar la capa perpendicular.
Cómo se puede leer
A veces iban aún más lejos y añadían una tercera capa en diagonal. Esas cartas son difíciles de leer incluso con experiencia, así que los archivistas suelen escanearlas y separar las capas en un ordenador para no forzar la vista.
Por qué desapareció la costumbre
En cuanto el precio de una carta dejó de depender del número de hojas, desapareció el motivo para ahorrar espacio. El papel también se abarató con la llegada de la producción industrial. La práctica desapareció en una generación y ya parecía anticuada a finales del siglo XIX.
Dejó un legado inesperado: estas cartas son una fuente valiosa para los historiadores. Contenían más detalles que las cartas normales porque el autor no escatimaba palabras mientras ahorraba papel.
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Fuentes
- La escritura cruzada estuvo muy extendida en Europa y América antes de la reforma postal de mediados del siglo XIX, cuando el precio dejó de depender del número de hojas