Primer método: la luz antigua
Durante los primeros cientos de miles de años, el universo estuvo caliente y era opaco. Cuando se enfrió lo suficiente para que la luz pudiera viajar libremente, aquel destello se propagó en todas direcciones y desde entonces se ha estirado junto con el espacio. Hoy se ve como una radiación tenue por todo el cielo.
Contiene pequeñas ondulaciones: zonas un poco más calientes y un poco más frías. El tamaño de esas zonas depende de cuánta materia hay en el universo, de qué está hecha y de lo rápido que se expandía todo. Al introducir el patrón medido en las ecuaciones, se obtiene un conjunto de parámetros, incluida la edad.
Segundo y tercer método
El segundo método es más sencillo en teoría: medir a qué velocidad se alejan las galaxias y rebobinar el reloj. La dificultad es que la velocidad ha cambiado, así que también hace falta un modelo de la composición del universo. A cambio, las mediciones se hacen directamente, a partir de las explosiones de supernovas en galaxias lejanas.
El tercer método no depende en absoluto de la cosmología. En los cúmulos estelares más antiguos, se puede estimar la edad observando qué estrellas ya han abandonado la secuencia principal. Se obtiene un límite inferior: el universo no puede ser más joven que sus estrellas más antiguas.
La coincidencia entre estas tres estimaciones independientes es lo que hace fiable el resultado. Un error en un método no se repetiría en los otros dos, que funcionan de maneras completamente distintas.
Edad de unos 13,8 mil millones de años: tres métodos coinciden, el debate es sobre la precisión
Dónde sigue el debate
La velocidad de expansión medida a partir de la radiación antigua y esa misma magnitud medida a partir de galaxias cercanas difieren en unos pocos puntos porcentuales. La discrepancia es persistente y no se explica por los errores de medición, por eso se la llama tensión.
Esto influye poco en la edad en sí, pero significa que al modelo le falta algo. Se barajan distintas posibilidades: desde errores sistemáticos no contabilizados hasta una nueva física. Por ahora, la cuestión sigue abierta, y ese es un estado normal del trabajo científico.
¿Por qué se confía en la estimación de la edad del universo?
¿Qué es la tensión en las mediciones de la expansión?
Fuentes
- La estimación de 13,8 mil millones de años se obtuvo a partir de datos sobre la radiación cósmica de fondo de las misiones WMAP y Planck, en las décadas de 2000 y 2010, y coincide con las estimaciones basadas en la expansión y en la edad de los cúmulos globulares
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