De dónde surgió la prohibición
El primer punto explica también la segunda mitad del dicho: la parte sobre el dinero. El viento se lleva las cosas, no las trae; de ahí la relación entre silbar y perder la fortuna, que ha llegado hasta nuestros días sin ninguna conexión con el mar.
Hay prohibiciones parecidas mucho más allá de Europa: no silbar de noche, no silbar en interiores, no silbar al ver una aurora boreal. La coincidencia no se debe a un origen común, sino a las características del propio sonido: agudo, dirigido y parecido a un llamado.
El silbido destaca entre los sonidos. Se oye a mucha distancia, se distingue con facilidad del ruido de fondo y no se parece al habla; precisamente por eso se usa para llamar a un perro, hacer señales en la montaña y dar órdenes durante la caza.
Cómo interpretarlo hoy
Los etnógrafos describen reglas como estas no como supersticiones, sino como formas de marcar el espacio. Las prohibiciones muestran dónde trazaban las personas de aquella época la frontera entre lo propio y lo ajeno, y qué acciones la traspasaban.
La permanencia de esta prohibición resulta sorprendente. Ha sobrevivido tanto a la explicación del viento como a la de los espíritus malignos; hoy la repiten personas que no creen en ninguna de las dos, como un hábito y no como una convicción.
Así funcionan las supersticiones en general. No tiene sentido ponerlas a prueba, porque no necesitan confirmación: se mantienen gracias a la repetición y a que incumplirlas resulta un poco incómodo, mientras que respetarlas no cuesta nada.
¿Con qué se relaciona la prohibición de silbar?
¿Por qué perduran tanto estas prohibiciones?
Fuentes
- La prohibición de silbar en interiores está documentada en distintas culturas y se relaciona con las creencias sobre invocar el viento y atraer fuerzas sobrenaturales
- la tradición marítima de prohibir los silbidos a bordo de una embarcación se describe por separado. Los etnógrafos consideran estas reglas una forma de marcar el espacio como propio o ajeno
Lo siguiente en la serie «Supersticiones»
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