Cada más allá se compone de detalles conocidos
Para los egipcios, la persona muerta llegaba a los campos de Iaru: eternos campos de juncos con cosechas abundantes. Allí también había que trabajar: en la tumba se colocaban ushabtis, figurillas de trabajadores que responderían por su dueño durante la cosecha. Un pueblo que vivía de las crecidas del Nilo imaginó la eternidad como un campo excelente.
Para sumerios y babilonios era al revés. Su más allá era la «tierra sin retorno», una casa de polvo: los muertos se sentaban en la oscuridad, vestidos de plumas como aves, y comían arcilla. Todos eran iguales, el rey y el aguador. Ni recompensa ni castigo: una tierra seca y polvorienta, igual que la de alrededor.
El Valhalla nórdico es una hueste guerrera: combate cada día, festín por la noche y heridas curadas al amanecer. El Hades griego, en cambio, es un prado de asfódelos donde vagan sombras débiles, casi sin memoria. A los griegos su más allá les parecía tan sombrío que uno de sus héroes lo expresó mejor que nadie.
Mejor ser jornalero de un pobre en la tierra que rey de todos los muertos.
Por qué en algunos más allá hay juicio y en otros no
En la casa de polvo nadie pregunta cómo viviste. En Egipto sí: en el juicio colocan tu corazón en un platillo de la balanza y la pluma de la diosa Maat en el otro. En China, el más allá está organizado como una oficina pública: jueces, registros, plazos; el imperio terrenal con sus funcionarios, reproducido abajo. El calendario también es burocrático: los primeros juicios se celebran cada 7 días, y los familiares conmemoran a la persona fallecida en esas fechas.
Conmemoración en la tradición china: juicio cada 7 días; el 49.º es el principal.
Para los aztecas no decidía la moral, sino la forma de morir: quienes caían en combate y quienes morían de parto iban al sol; quienes se ahogaban, al dios de la lluvia. Al resto le esperaba un largo camino a Mictlán: en las descripciones, es una carrera de obstáculos.
Río. Un perro, enterrado junto a su dueño, ayuda a cruzar el ancho río.
Montañas. Dos montañas que se juntan y se separan: hay que pasar por el hueco.
Cuchillos. Una montaña de hojas de obsidiana y un viento helado con las mismas hojas.
Reposo. Tras 4 años, el camino termina en el noveno y último nivel.
La diferencia entre «se juzga» y «no se juzga» no es casual: la retribución póstuma elaborada es más frecuente en sociedades grandes, donde viven juntas miles de personas desconocidas y la vigilancia de los vecinos no basta. Qué fue primero, las grandes sociedades o los dioses que vigilan la moral, no está resuelto: un amplio análisis de bases de datos históricas sostenía que esos dioses aparecieron después de que la sociedad se volviera más compleja, pero el artículo fue retirado tras las críticas.
Juicio póstumo y tamaño de la sociedad: el vínculo se ve, la causa se debate
¿Por qué el más allá es tan distinto entre los pueblos?
¿Con qué se vincula más el juicio póstumo elaborado?
Fuentes
- Fuentes: la «Epopeya de Gilgamesh» y «El descenso de Ishtar», el «Libro de los muertos» egipcio, la «Odisea» de Homero, la «Edda menor», textos chinos sobre las diez salas del juicio del más allá y estudios de mitos mesoamericanos. Sobre los dioses moralizantes y el tamaño de las sociedades: artículo en Nature (2019), retirado en 2021 tras críticas a la metodología
Lo siguiente en la serie «El más allá»
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